La sociedad siempre ha buscado enfoques binarios para explicar de forma “sencilla” el contexto social, pero son enfoques discriminatorios, desactualizados, excluyentes y para nada favorecedores ante la diversidad. Puede que desde el prisma de aquellas personas que ostentan privilegios no sea así, pero sí para el resto. En esta entrada a mi blog hablaré de diversos enfoques y explicaré detalladamente con ejemplos lo que ocurre con la ideología (por llamarla de algún modo) TERF.
Como integrador social, así como futuro trabajador social, me niego a realizar análisis que reduzcan una sociedad diversa, plural, que se transforma continuamente y, que en estos momentos gracias a las nuevas tecnologías y sus diversas aplicaciones, está comunicándose. El acto de comunicarse una persona de Medellín con otra de Andalucía y, a su vez, estas con una persona que vive en Irlanda o Melilla explica bien lo que quiero decir: comunicar, entre diversas personas, genera un acto de aprendizaje de unas con otras. Las personas, así como la sociedad que conformamos (incluyendo la virtual), es un crisol de mezclas que generan mayores beneficios y rompen ese sistema “binario” de “blanco o negro” de “todo o nada”. Por ello, mi análisis sobre la sociedad jamás será reduccionista.
Para las TERF la biología y los genes lo explican todo.
Ellas creen firmemente que la genética y la biología basada en pensamientos y conclusiones que más parecen de “Atapuerca” que de la sociedad científica actual es la “constatable” y la “real”. Sus conclusiones son básicas, binarias y desacreditadas ya por el ámbito científico.
“Sexo no es género” se escucha en sus últimas manifestaciones intentando desacreditar a las personas trans y a todo su movimiento. Desde la acerca contigua, la de las personas trans, ya se escuchaba esa reivindicación desde hace más de diez años. Bienvenidas a los años 2000’s… gracias por utilizar Internet Explorer... ¡No olvides compartir en MySpace!
El género no es binario.
Creo que todo el mundo se ha percatado ya que no lo es. Incluso la moda se percató que el género no podía seguir siendo sometido a tendencias binarias. Hace décadas que se implantó “lo neutro” o “ropa sin género”. Básicamente son ropas que tienen una gama “neutra” de colores y una línea “neutra” de estilos. Si bien, quedó desactualizada hace mucho tiempo gracias a las personas Queer. No sólo a las personas trans, sino a todo lo Queer. Queer, que no “Cuir” como usan muchas TERF para burlarse de aquello que no entienden, les provoca temor o simplemente quieren desacreditar para seguir implantando discursos capacitistas.
Ninguna cultura tiene una forma idéntica de expresar el género.
Hay culturas donde los guerreros son quienes se visten de colores llamativos, se maquillan y exhiben sus bailes. ¿No les recuerda eso a los pavos reales? Los machos son los que tienen el plumaje vistoso, quienes se pavonean y muestran sus elegantes plumas. Del mismo modo que el cabello largo en ciertas culturas guerreras era símbolo de nobleza, estatus, poder… Samuráis, ¿os suenan? Igual que os sonará que los leones son quienes tienen la melena y la lucen con poder. Del mismo lugar vendrá el mito de Sansón. No lo sé. Si bien, en Europa se implantó un modelo masculino basado en el Danddy británico. Se dejaron atrás las faldas, comenzaron a usar ropas con gamas más oscuras, los hombres se distinguían por un cabello corto y una barba bien cuidada. Adiós diversidad, hola aburrimiento. Por eso, reducir a los hombres a un color u otro no es sólo machista, sino que europeo. Es una forma de ver el mundo de forma europea, lo que se llama europeocentrismo. Yo lo llamaría ombliguismo europeo, que es lo mismo que nos pasa a las personas del resto de España con Madrid. Parece que todo es Madrid, que sólo ocurren cosas en Madrid, pero Madrid no es España.
Quiero citar a continuación unas frases que pertenecen a ScienceFriday del 10 de Marzo del 2021 escrito por Liza Brusman y traducido por Minerva Contreras.
“Sin embargo, de la misma forma en que el género no es binario, nuestra biología tampoco es binaria; esta, también, existe en una gama. De hecho, el cuerpo de muchas personas posee una combinación de características físicas generalmente pensadas como masculinas o femeninas. Por ejemplo, algunas personas con insensibilidad androgénica tienen cromosomas XY, testículos internos, y genitales femeninos externos. Particularidades, incluyendo niveles hormonales, pueden también variar ampliamente tanto dentro como a través de los sexos. Pero las personas que recaen fuera de lo que se considera normal se enfrentan a discriminación. Considera la corredora sudafricana Caster Semenya, quien recientemente fue sujeta a regulaciones que le ordenaron disminuir sus niveles naturalmente altos de testosterona para poder competir con otras corredoras— aún cuando estudios han demostrado que, dado que los niveles de testosterona son altamente variables, los niveles naturales de testosterona entre hombres y mujeres traslapan.”
Hemos escuchado a las TERF decir constantemente que las personas trans, sobre todo las mujeres trans, invaden sus espacios paseando sus penes frente a sus ojos. Cosa curiosa, pues las personas trans cuando entramos en vestuarios que nos corresponden por nuestra identidad (en mi caso hombre trans) sentimos mucho pudor y miedo. Solemos cambiarnos dentro de las duchas o aseos, con la puerta bien cerrada, y siempre sentimos pánico por si alguien abre, por error o descuido, donde nos estamos cambiando. Sentimos incluso que nuestro pulso se acelera cuando alguien se acerca a ese espacio e intentamos cubrirnos rápidamente.
También he escuchado cosas increíbles sobre nuestras hormonas. Hablan de procesos de hormonas que prácticamente son “un invento posmocuir de las farmacéuticas” cuando realmente son suplementos hormonales que se crearon para las personas cis con deficiencia. En mi caso, para hombres con problemas de baja testosterona. Aún así hay mujeres cis que tienen un nivel de testosterona que posiblemente sea mucho más elevado al de muchas mujeres trans en proceso de hormonas. Incluso diría que hay incluso mujeres trans con un nivel hormonal similar a esas mujeres cis sin haberse sometido a procesos de hormonas. El mayor peligro que ven sobre esas hormonas es que realicemos competiciones de alto nivel con ellas, ellas que posiblemente ni siquiera acuden a clases de pilates, ven el fútbol como algo hostil, no realizado competiciones de natación o jamás han hecho una carrera popular… Vamos, que llevan una vida de lo más sedentaria o prácticamente sedentarias. No es su problema, no es su lucha, no es algo que realmente preocupe a las atletas... Además, ya se sabe que lo primero que piensa una persona trans cuando empieza el papeleo para que su identidad sea reconocida legalmente es: ¡Quiero competir a nivel atleta y pulverizar records mundiales de 100 metros valla femenino! ¡Sí!
¿No os suena ridículo? A mí sí, sobre todo después de haber citado el texto anterior. Si bien, alguien habrá que diga “pero los cromosomas no engañan”, ¿no? Pues ahora citaré ese mismo artículo en un párrafo más adelante.
“Constantemente, a los estudiantes se les enseña que los bebés heredan cromosomas sexuales ya sea XX o XY, y que tener cromosomas XX te hace femenina, mientras que XY te hace masculino. En realidad, personas pueden tener XXY, XYY, X, XXX, u otras combinaciones de cromosomas—todas pueden resultar en una variedad de características sexuales. Además, también es verdad que algunas personas con cromosomas XX desarrollan sistemas reproductivos típicamente masculinos, y algunas personas con cromosomas XY desarrollan sistemas reproductivos típicamente femeninos.”
Las características secundarias de las personas trans, incluso de personas cis no normativas en sus rasgos, se están usando para criminalizarlas. ¿Alguien conoce a Lombroso? Para mi desgracia lo conozco, lo conozco muy bien. Conocí a semejante iluminado hace unos años dando un curso de formación para uno de mis estudios conclusos hace tiempo. Fue asombroso ver paralelismo con el eugenismo Nazi.
Hay quienes lo consideran “padre de la criminología” y otros lo consideran un “cretino inmoral”. Este hombre fundó Escuela Positivista criminológica y su teoría, la cual se impartía en dicha escuela, se fundaba en que ciertos rasgos humanos (como por ejemplo el tamaño de la nariz o la forma de las orejas) determinaban que iban o eran delincuentes. Por lo tanto, permitía detenciones preventivas para evitar delitos. Supongo que de ahí se basó la película de Minority Report.
Los nazis hacían lo mismo diciendo que los judíos tenían nariz larga, barba, etc… Daban características físicas y psicológicas de toda una población, los mostraba en caricaturas terribles y empapelaban las ciudades (cada barrio) para que la población comprendiera que el “judío no era una víctima, sino que era un delincuente”.
Esto se llama reduccionismo genético y es irrisorio. La señora “Pamela” sabrá bien de lo que se habla aquí, pues es algo que posiblemente ha estudiado tan psicóloga que es. Porque esto se estudia en psicología, sociología y trabajo social como una lacra, como algo que no puede permitirse, como un error… Si bien, básicamente es lo que hace.
Lo que se hace con el europeocentrismo, así como con definir “género” asociado con unas características concretas a la hora de la expresión, proviene del reduccionismo cultural. Este reduccionismo niega que se pueda haber una mezcla de culturas, un diálogo entre ellas, y por lo tanto un enriquecimiento. Es una postura donde se considera “superior” tu cultura, a la vez que la contraria es “inferior” y por lo tanto “despreciable”. Eso también pasa con la cultura drag (tanto Drag Queen como Drag King) o transformisa. Estas señoras se dedican a desprestigiar esta cultura porque sienten que la suya, la “binaria”, es la adecuada y ven como una ofensa que alguien pueda usar maquillajes y tacones… A la vez dicen que quieren romper el género y empelan precisamente la cultura europeocentrista condicionada al género usando maquillajes y tacones con el lema “Yo me visto como quiero, llevo mi identidad de mujer como deseo. Mi cuerpo es mío. Yo decido.” Felicidades, no decimos lo contrario, pero si tú puedes vestirte como quieras… “Las personas queer también podemos vestirnos y expresar nuestra identidad como nos dé la gana. Nuestro cuerpo es nuestro y así decidimos.”
Que ojo, que ser europeo siempre me dará privilegios hacia personas no-europeas. Del mismo modo que me dará ciertos privilegios ante personas que son racializadas. Sé cuáles son mis privilegios, ¿y ellas? Por lo que veo no mucho, la verdad.
Otro párrafo, del artículo anteriormente mencionado, que quiero añadir es el siguiente:
“La idea de que el género y el sexo son binarios dañan a todos estigmatizando características que yacen fuera de lo que la sociedad considera normal. Cambiar las actitudes y las estructuras sociales para reconocer que el sexo es una gama es una labor deprimente, pero es posible. Para realizar cambio real, necesitamos tanto educación pública sobre la gama del sexo biológico, cómo cambios políticos.”
Y, como decía, las personas tienden a clasificar y organizar la realidad en “blanco o negro”, es decir, en “binario”. Esto lo asumen como algo positivo porque les da “pertenencia de grupo” y pueden “señalar” al opuesto. Buscar “el enemigo” o “enemigos” potencia su unidad. Las TERF han señalado a las personas trans como el enemigo, cuando realmente el enemigo es el machismo. El machismo nos toca a todas las personas y lo realizamos (en mayor o menor medida) todas las personas, porque el machismo lo toca todo. Ni siquiera una mujer cis feminista está libre de haber cometido o cometer algún acto machista, aunque esta no se haya percatado.
Supongo que señalarnos les aporta cierta seguridad, cohesión interna y cierta paz. Señalar al enemigo externo y no mirar sus propios privilegios, percatarse de sus errores, trabajar en solventarlos tras una reflexión profunda y poner todo su empeño en no dañar a nadie más. Es más fácil tirar piedras, igual que las mujeres con barba postiza en la Vida de Brian, antes que plantearse que es el machismo quienes las impulsa a hacer esas violencias. Porque la madre de Brian en vez de preguntarse porque eran sólo los hombres, únicamente los hombres, quienes podían tirar piedra en las ejecuciones y porqué ellas no, para empoderarse y finalmente exigir igualdad en ese ámbito y en otros, decidían vestirse de con barbas para engañar al sistema. Ellas hacen lo mismo. No quieren ver que el machismo las está oprimiendo, que las empuja a odiar a otras mujeres que deciden ser un poco más libres a la vez que les llueve mayor discriminación, porque prefieren camuflar su discurso de odio con pañuelos violetas, libros pseudo feministas y exposición en redes sociales de personas trans para que sean atacadas, machacadas y provocar mayor exclusión social (con todo lo que conlleva el estar en exclusión).
Para las TERF supongo que será difícil reflexionar sobre todo esto, empezar a cooperar con las personas trans, aceptar discursos más generosos ampliando espacios y compartiendo con las personas trans vivencias, creando vínculos y a la vez fortaleciendo discursos que realmente combatan el machismo.
En fin, cuando quieran aceptar sus demonios internos, entender a las personas trans, nosotras las personas trans las esperaremos en Matrix. Sólo les recordaré una cosa las personas trans no elegimos ser trans, es algo que no se puede elegir, pero la transfobia (el transodio) sí se puede elegir entre ejercerlo o combatirlo…
“La elección es una ilusión creada entre los que tienen poder y los que no.”
Mátrix
Link al artículo: ScienceFriday: El sexo no es binario, y deberíamos dejar de pretender que lo es

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